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martes, 11 de mayo de 2010

Madres mexicanas... Antes de ser madre, eres mujer


Un embarazo creará una vida pero transformará, cuando menos, dos más: las de la pareja que ahora serán madre y padre de quien está por nacer, y en esa medida marca un antes y un después que dura el resto de la vida.

Para las mujeres, sin embargo, el asunto puede ser un problema cuando hemos crecido con la idea de que algún día seremos la esposa de un marido y la madre de nuestros hijos, como si éstos fueran los valores o destinos únicos. Esperamos muchas veces completarnos con una media naranja o ser rescatadas por un príncipe azul. Jugamos con muñecas que comen, lloran, caminan y a las que aprendemos a alimentar, cuidar y vestir para algún día dejar de jugar y convertirnos de hecho, en lo que era una especie de curso propedéutico.

Sin darnos cuenta y sin reparar mucho en costumbres, tradiciones y roles de vida, estos juegos se convierten en obstáculos que no permiten plantear “la otra forma de vida” porque, justamente, nos fragmentan y nos hacen creer que algunas partes del todo que somos (como ser mamás) son más importantes que otras (como ser mujeres y/o licenciadas y/o pareja/ y/o familia) y que si no nos avocamos a ello estamos “defraudando” al mundo.

Pensemos. En realidad una mujer-madre que se viva sin el ánimo de seguir adelante porque ya sus hijos no la necesitan, seguramente nunca se atrevió a vivir su propia vida y vivió solamente la cara de mamá arrinconando la de la mujer en el olvido.

Como mujer, busca tu propia identidad y haz de los roles (madre, esposa, hija, hermana…) complementos de lo que en totalidad eres tú. No somos solo una parte y somos mucho más que la suma de las partes.

Ser una madre plena, requiere en primer lugar, ser una mujer, un individuo lo más completo, satisfecho y gozoso de sí que te sea posible y es, además, la mejor garantía de cambio, pues serás ejemplo para otras mujeres (tus hijas, tus hermanas y amigas) y también de los hombres (tus hijos que un día buscarán pareja), sobre cómo es posible vivir en armonía y con respeto hacia todos; empezando por ti.

viernes, 30 de abril de 2010

¡Recupera a la niña que tienes dentro!

En nuestros recuerdos siempre habrá un lugar al que podamos regresar y revivir momentos maravillosos y disfrutables.


Lo cotidiano y rutinario nos consume con tal velocidad que un buen día nos detenemos, volteamos hacia atrás y nos cae como balde de agua fría ver que han pasado años y años, que ya no somos las niñas que fuimos y que, de hecho, ahora son nuestros niños los que nos buscan a nosotras para jugar y vivir…

¿A qué jugabas de niña? ¿Cuáles eran tus sueños y tus ideales? ¿Puedes escuchar esa vocecita que te habla de que no deberías olvidarte de ti misma?

Viajemos en el tiempo para recordar y regocijarnos de aquellos momentos maravillosos. Al día a día agreguemos pequeños detalles de aquellos tiempos y reconozcamos en nosotras a esa niña que sigue dentro, esperando con paciencia el momento de hacerse presente en nuestra existencia, para revivir nuestros deseos; jugar, disfrutar y tomar la vida como una experiencia llena de luces y de colores que nos hagan sentir plenas y maravillosas.

Cierra los ojos para viajar a aquella infancia, sólo por el gusto de dedicarte unos minutos de todo tu día para ti y reencontrarte con la mujer extraordinaria que eres cuando vuelves a abrirlos, porque puedes verte con todos los logros que has conseguido y tienes en cuenta todos los que vienen. Porque eres ahora una mujer que va hacia donde quiere ir y toma sus propias decisiones; enfrentas tus errores y aprendes de ellos: igual que cuando eras niña, si te caes y te lastimas, lloras y duele, pero siempre te levantas.

Apapáchate y cuida de ti como lo harías con cualquier niña que estuviera a tu cuidado. No la abandones ni le mientas, no le des la espalda nunca y mírala siempre con todo el respeto que se merece. ¡Tú eres tu niña!

Si hoy, frente a tu mirada encuentras la de tus hijos, bríndales todo el amor y la confianza de que eres capaz. Que vean en ti la capacidad de salir adelante, lejos de un ambiente temeroso, resentido o agresivo. Dales el hogar libre de violencia que siempre has querido para ti misma y juega cuanto puedas con ellos. Disfruta su presencia y no permitas que la presión cotidiana gane la batalla y abra paso al mal humor, el enojo o la frustración. Ofréceles la seguridad de estar a su lado y también déjales saber lo importantes que son para ti. Tú eres responsable de que la otra forma de vivir: sin violencia, sea una realidad para ellos.

Disfruta de tu día, sigue siendo siempre la niña que sonríe para iluminar el cielo de quienes la rodean, y si en tus ojos una lágrima se asoma, déjala fluir, no la escondas ni la borres: siéntela y abrázate; pero asegúrate de recuperar rápidamente a la niña entusiasmada por la vida.

lunes, 26 de abril de 2010

Nuestros niños cambiando su mundo

Algunas veces tratamos de escudar nuestras acciones y cargamos a otros lo que en realidad es nuestra responsabilidad. Pensar que los niños o los jóvenes son el futuro y que en sus manos estarán los cambios que tanto anhelamos nosotros los adultos, es una forma de evadir la propia responsabilidad.


Si bien es cierto que los niños demuestran mayor ilusión para construir un mundo mejor, somos nosotros los adultos quienes los estamos educando y quienes les proveemos de la seguridad o de la apatía que reflejen -y de hecho vivan- al crecer y convertirse en los adultos del mañana.

Papás y mamás que agreden, abandonan o son indiferentes con sus hijos, sobreprotectores, permisivos o sumisos, transmiten sus miedos y, de igual forma, la angustia ante la vida y la falta de compromiso consigo mismos y con los demás, generándose así un círculo perverso muy difícil de romper.

En un hogar donde la agresión y la violencia son los estímulos que rodean a la familia, podemos asegurar que se desarrollarán también el miedo y el ataque como formas de interacción a futuro. Pero ahí, donde el respeto y la responsabilidad son raíces, se pueden establecer generaciones de jóvenes que crezcan con la convicción de que una vida libre de violencia sí es posible.

Para que nuestros niños logren cambiar su mundo, tenemos que ser nosotros un ejemplo a seguir, impidiendo que situaciones como la intimidación y la trasgresión de valores sean una constante. La violencia doméstica no es un escenario que pueda verse como algo normal, no debe estar presente y mucho menos ser un modelo en la vida de los niños.

Ser parte de una sociedad libre de violencia empieza por cada uno de nosotros y se expande hacia todos los que nos rodean. Demos a nuestros niños la oportunidad de reconocer en sus mayores, personas en las que puedan confiar y creer, para que, entonces sí, lleguen a ser los hombres y mujeres que, igual que nosotros, sigan cambiando al mundo.

martes, 13 de abril de 2010

Hereda respeto... Rompe patrones de crianza

Quizá una de las tareas más difíciles que nos toca realizar en la vida sea la de criar y educar a nuestros hijos. La mayor parte de la educación, se hace de una forma intuitiva partiendo de los modelos y esquemas que cada uno obtuvo de sus padres y familiares en general; sucede en el día a día, sin pensar mucho en algunos detalles que en realidad son fundamentales.


La educación basada en los roles de género (lo que te toca hacer por ser niño o niña) es, en principio, un patrón que se aplica generación tras generación a prácticamente todos.

Hoy, la realidad nos enfrenta a situaciones de vida en que los nuevos roles ya no se acoplan a los patrones anteriores. Por ejemplo, la idea de actividad de uno y pasividad de la otra ya no es aplicable. Poco a poco el rol de la mujer se ha establecido hacia la igualdad en cuanto a la actividad, económica, social y política, entre muchas otras, y estos cambios logrados (no con facilidad, por cierto) representan también cambios en el desarrollo de su papel en pareja y en familia.

Del mismo modo, para los hombres hoy en día, la idea de su propio papel a desarrollar se ha visto modificada y puede no resultar tan clara. La expresión de este conflicto puede llevar a un tipo de agresión que nace de la inseguridad y del desconocimiento sobre el nuevo rol como pareja y/o padre.

Romper con los patrones de crianza nos lleva a replantearnos una vida a través de los valores de igualdad, respeto y responsabilidad aplicados dentro del ambiente familiar, donde las tareas se compartan y se disfrute de la comunicación.

Trabajemos por un ambiente en el que hablar, discutir, establecer límites y negociar sean las tareas cotidianas en las que todos y cada uno se esfuercen por mantener.

Puede resultar cómodo seguir educando como fuimos educados, desde el control, la amenaza, el miedo o el autoritarismo puro: “por que lo digo yo”. Y escudarnos diciendo que gracias a como fuimos educados “hemos logrado ser lo que somos”, pero siempre es posible mejorar. Siempre será posible la otra forma de vida en la que no sea cuestión de ejercer el poder sobre los otros sino cultivar la seguridad y el crecimiento de todos en una vida sin violencia.

miércoles, 7 de abril de 2010

¿Por qué siempre a mí?... Rompe patrones

Hay personas que piensan que para cambiar hace falta valor o, peor aún, hay quienes piensan que ante la fuerza de la costumbre poco se puede hacer. Sin embargo, una vida sin violencia no es cuestión ni de valor ni de costumbre.


Una de las razones por las cuales se viven relaciones agresivas y violentas puede tener su origen en rincones lejanos a tu conciencia y es necesario que eches un vistazo a tu propia historia.

Durante tu infancia, son múltiples los escenarios, como el hogar y la escuela, en los que se viven situaciones de control excesivo, pasividad o agresión y estos elementos se convierten, a lo largo de la vida en patrones, moldes que van dando forma a tus relaciones posteriores con otras personas. Estos patrones, hacen que de alguna manera encuentres justo a aquellas personas que se asemejan en su trato y en su conducta a aquellos modelos originales con los que te relacionabas.

Cabe mencionar que la descripción anterior no es una regla o un requisito indispensable para que se establezcan relaciones de violencia pero, si en más de dos ocasiones te has preguntado ¿Por qué siempre a mí?, ¿a caso todos los hombres son iguales? o, ¿por qué me tengo yo que encontrar a todos los malvados? es entonces momento de analizarte a ti misma para encontrar la raíz de tus elecciones. Nada habrá que te impida cambiar el modelo.

¿Cómo se le hace?

Ubica aquello que quieres en tu vida y en tus relaciones con los demás; actúa de manera diferente para generar cambios a tu alrededor; mejora la visión que tienes de ti misma dándote el valor que mereces y sobre todo teniendo en ti misma la confianza y la seguridad de que mereces otra forma de vida. Poco a poco, conforme trabajes en ti, verás con enorme orgullo que a tu alrededor hay otro tipo de gente; que sí existe, que es real y que no es solo parte de tu imaginación como también es cierto que una vida libre de violencia, tranquila y feliz, también es posible.

Hay muchas personas en torno a ti que estarán siempre dispuestas a ayudarte yen quienes podrás apoyarte siempre que sea necesario.

Tú eres como un imán y podrás atraer hacia ti todo lo que desees.

Piensa en todo lo que podrás lograr si, en lugar de buscar de acuerdo a un patrón establecido sin tu decisión consciente, favoreces circunstancias en las que tú verdaderamente quieres estar. ¡Estoy segura que te vas a sorprender!

lunes, 29 de marzo de 2010

Mira al horizonte... ¡Siempre hacia adelante!

Tus manos son la ternura que acaricia al viejo y al recién nacido; tu voz acompaña en la distancia a quienes en su viaje extrañan el hogar y tus ideas son fuente inagotable de creación.


Sembrando en la tierra o en el hogar cosechas futuro, tus manos son el signo más claro de tu esfuerzo, con ellas das realidad a los sueños de muchos. El dolor de los otros jamás te es indiferente, pero eres capaz de ignorar el tuyo y, convertiéndolo en impulso, logras día a día, dar pasos más allá de lo que tú misma eres capaz de imaginar.

No eres la mitad de nadie y no necesitas que alguien te reconozca para sentirte bien, por el contrario, cada noche cuando el silencio y el cansancio se apoderan de tu espacio, todo lo que lograste se queda en las experiencias de todos los que te rodean enriqueciendo su vida.

Tu fuente de inspiración es inagotable cuando buscas en ti misma las respuestas a los retos cotidianos y en tu mirada son otros quienes encuentran el apoyo, el ánimo y la confianza que buscan cuando en ellos decaen.

En la familia, en el trabajo, en la calle y en el campo somos mucho más que una imagen o un esquema, somos cimientos que apoyan estructuras sociales, familiares, institucionales y empresariales; trabajadoras, emprendedoras, líderes, y promotoras, funcionarias; estrategas, fuertes, valientes y decididas, siempre parte fundamental de nuestro entorno y de los cambios que en él generamos. Con nuestras palabras o nuestras acciones el mundo se mueve y el brillo que en él percibamos depende únicamente de nuestra propia mirada.

Con la frente en alto y la mirada orgullosa camina siempre de frente hacia el horizonte; voltea hacia atrás para recordar de dónde vienes pero no permitas nunca que tu camino retorne hacia el dolor o el sufrimiento que hayas dejado atrás. Cuando te das la oportunidad de crecer el pasado es solamente un recuerdo del cual tomas en cuenta los errores para no repetirlos pero nunca te quedes ahí por seguro que parezca. De tu esfuerzo dependes tú y así también, de tu vida eres responsable. ¡Continúa siempre adelante!

Cada paso que das hacia tus metas es parte de la construcción de este mundo que no puede imaginarse sin mujeres produciendo.

lunes, 22 de marzo de 2010

Crece, descúbrete... ¡Florece!

Tú, como una flor, habrás de encontrar el mejor momento (tal vez el menos esperado o el menos pensado) para abrirte ante ti misma y sentirte orgullosa de ser quien eres.


Crecer puede resultar una experiencia dolorosa pero la grandeza que reflejes iluminará tu vida y la de aquellos que te rodean.

Dale a tu vida la oportunidad de no depender de nadie más que de ti misma. Piensa en ti como la mujer que quieres ser. Ubica lo que te hace falta, trabaja por construir cada día un poco más de ese proyecto. Haz del miedo el motor de impulso y no un ancla que te detenga.

Escoge los colores con los que quieres brillar y déjate admirar por los demás: siempre habrá una idea que puedas mejorar, una experiencia que quieras repetir, un ejemplo que puedas seguir.

El mundo no es color de rosa ni perfecto, pero está en ti que aquello que puede nublar tus días no los obscurezca permanentemente. Deja que los recuerdos poco agradables sean sólo eso: recuerdos, no los cargues como lápidas en tu espalda; el tiempo te ayudará a alejarlos pero tu voluntad para no vencerte por lo que has vivido debe ser más poderosa.

Parásitos y gusanitos siempre rondan los más hermosos jardines pero no dejes que tus problemas se conviertan en plagas que terminen con tu belleza interior.

Así como siembras y cuidas un jardín, debes ser responsable de ti, cuidarte y respetarte; poner límites que aseguren tu crecimiento y te cuiden de las amenazas externas; proporcionarte los mejores alimentos para tu alma, tu cuerpo y tu vida.

Florecer es cuestión de tiempo, cuidado y paciencia. Florecerás tanto como te lo permitas y tu vida tomará la forma que tú decidas. Los obstáculos son una opción: tú los retiras o los permites.

viernes, 12 de marzo de 2010

Ser mujer: Evolución

Cuando en el vientre de una madre se está gestando una nueva vida, las ideas preconcebidas acerca de lo que esa criatura llegará a ser son, por supuesto, infinitas.


Es el caso, que una madre no sólo piensa en que tendrá una hija, imagina además, una serie de escenarios e identidades, construyendo desde ese momento un significado específico de ser mujer, que desde su experiencia, sus propios deseos, necesidades y hasta frustraciones le transmitirá a su hija a lo largo de toda la vida.

Crecer es un proceso continuo de transformación; crecer mujer, es además, un proceso que implicará enfrentarse a patrones familiares y culturales que le señalarán, la mayoría de las veces, un determinado camino a seguir.

Los procesos no se detienen y la transformación que implican también llevan, a la nueva mujer, a confrontar estos esquemas con sus propias ideas, necesidades y sueños para así evolucionar generación tras generación.

Tú y yo llevamos en nuestra propia historia las de aquellas mujeres que antes de nosotras sufrieron y gozaron; heredamos su fuerza y tenemos la enorme fortuna de poder cambiar muchas cosas que ellas tal vez no podían siquiera pensar.

Hoy, la conciencia de ser mujer ya no está sostenida fundamentalmente por lo que otros establecen, sino por lo que tú te planteas. Tu límite es tu propia imaginación y tu valor no es el que otros determinan.

Soltar lazos, cambiar patrones o romper esquemas que inmovilizan o frenan, no es un proceso sencillo, pero siempre será mejor arriesgarte a vivir tu propia vida que vivir la que no te pertenece y de la que te arrepientas por no haber intentado la otra forma de vivir.

viernes, 5 de marzo de 2010

Ser Mujer, privilegio y lucha


Nacer mujer es una investidura difícil de describir. Se vive, se siente y a veces se sufre aunque otras muchas también enorgullece.


En los detalles se nos puede ir la vida creando historias a partir de ellos, imaginando, pensando y adivinando. Llevamos, muchas de nosotras, la consigna social, familiar o personal de dar vida y cuidar de los otros y en esa faena se suele perder de vista el cuidado propio.

Hoy transformamos visiones, abrimos caminos que serán más fáciles de transitar para las generaciones de mujeres que vienen tras de nosotras.

La labor no es fácil, más veces de las que quisiéramos reconocer, nos topamos con creencias o costumbres que retrasan nuestros proyectos, pero no por ello nos damos por vencidas.

Somos mucho más que un cuerpo, llevamos la fuerza de miles de mujeres que han dado su vida por conseguir sus sueños, la templanza que el dolor superado deja como aprendizaje, la ternura que mueve montañas, la palabra de alivio que acaricia para sanar y el sudor de la frente como señal de un cansancio que no nos atrevemos a gritar. Todo esto nos hace capaces de defender lo que amamos y de construirnos una identidad propia, una identidad que cada una escoge y matiza.

Nuestra fragilidad es la misma del acero que sostiene puentes, nuestro límite es el del aire, el valor es nuestro y el dolor lo compartimos.

Estamos ahí donde quiera que una mirada busque consuelo, ahí donde una mano necesite apoyo. Somos unos ojos que miran hacia el horizonte y vislumbran un mundo sin violencia, sin discriminación, sin dolores provocados por la ignorancia.

Ser mujer es un privilegio y defenderlo es una lucha que vale la pena mantener frente a cualquiera.

La mujer que sonríe ilumina su entorno y su hogar.

viernes, 19 de febrero de 2010

¡Enamórate de ti!

Hoy es un día perfecto para alcanzar uno de esos sueños que parecen imposibles: volver a nacer. Verás que no es tan fácil como suena pero no por ello deja de ser posible. Estoy convencida de que tú y muchas otras mujeres que desean una vida plena y tranquila pueden lograrlo igual que todas aquellas que hoy cuentan parte de su vida como una historia (triste) pero lejana en el pasado y no como una realidad cotidiana.


Pero seamos ambiciosas, ¿qué tal si además de volver a nacer, también te das la oportunidad de amar a alguien?

Piensa que hoy es el día de tu nuevo nacimiento, abres los ojos y miras con extraordinaria sorpresa todo lo que te rodea; en tu cara, la expresión es la de una niña pequeña cuando descubre la magia de la vida y de la naturaleza. Todos los colores, las formas, las texturas y los olores son hermosos. Desde hoy, absolutamente todo lo que conoces, te es tan extraño como fascinante; respiras un ambiente distinto, observas el mundo con una mirada satisfecha y reconfortante.

Sentirás la curiosidad por descubrir todo lo que hay en este nuevo mundo que te rodea y, cuando estés dispuesta a comenzar tu nueva vida y darte todas las nuevas oportunidades que mereces y deseas, descubrirás a una persona cuyo rostro se antojará familiar pero irreconocible. Poco a poco esa persona que te inquieta con tan solo verla (pues te emociona y te acelera el pulso), establecerá un diálogo agradable y respetuoso contigo y se convertirá en tu guía y acompañante en esta nueva experiencia.

Esta persona es maravillosa, fácilmente podrás enamorarte y, cuando esto suceda, nunca más podrán separarse. Su poder sobre ti será como magia que transforma y, cuando en momentos parezcas darte por vencida, vendrá a tu encuentro para inyectarte ilusión y valentía.

Como si no supieras leer o hablar, te enseñará un lenguaje diferente al que hayas conocido antes de hoy: palabras que logren motivarte y darte fuerza, hacerte sentir única e irrepetible. Nunca te hará daño ni tratará de humillarte, no intentará burlarse de ti y tampoco va a competir contigo; crecerá junto contigo. Pero lo más importante es que cuidará de ti como nadie más lo hará. No permitirá que nadie te haga daño y si en algún momento sucediera, estará ahí para darte ánimo, apoyarte e impulsarte para que no te detengas y sigas siempre el camino hacia adelante.

En esta relación no habrá temor al abandono, no habrá heridas que cubrir o que sanar. Te ayudará a dirigir tu vida hacia donde tú quieres que vaya. Desde los primeros momentos, tomará tu vida en sus manos y dependerás absolutamente de sus decisiones; afrontarás las consecuencias de sus actos y le amarás con todo tu ser porque serás correspondida. La gente a tu alrededor notará de inmediato que algo nuevo hay en tu vida y será difícil esconder tus sentimientos.

Hoy, cuando te decidas a nacer, te vas a preparar para el gran encuentro. Abrirás tus ojos para verte en el espejo: tu piel, tus pies, tus manos y tu cabello; te arreglarás para ese encuentro maravilloso, escoge tus mejores prendas, las que te hagan sentir cómoda pero atractiva, sencilla pero elegante. Arregla tu cabello para lucirlo en su esplendor. Maquilla tus ojos, no para esconder la tristeza (recuerda que es tu nacimiento), sino para resaltar su entusiasmo y enmarcarlos como ventanas de tu alma. Ahora parece que de verdad has vuelto a nacer el amor te transforma y te hace brillar. ¡Estás irreconocible!

Y, por cierto, ya que tienes el espejo a la mano, acércate un poco más y observa con cuidado, ahí justo frente a ti ¿le has visto? ¡Por supuesto! ¡Eres tú! Esa persona de quien habrás de enamorarte en tu nueva vida eres tú. Por eso puedes volver a nacer y darte la oportunidad de vivir una nueva vida y ser la persona de quien querrás enamorarte desde hoy y para siempre.

viernes, 29 de enero de 2010

La voz de una...

Escucharás muchas voces que te cuenten historias de vidas que han dejado atrás; historias de dolor, humillaciones, amargura y vergüenza. Abre tus oídos y escucha la voz de todas las mujeres cuya vida ha cambiado y hoy son parte de la otra forma de vivir.


Adriana ha comenzado su segundo matrimonio y vive hoy una historia sin violencia y sin agresiones; feliz, confiada y en plenitud, pero no siempre fue así. Durante más de ocho años su vida fue como una pesadilla interminable y, cuando despertaba de sus sueños intranquilos, sus ojos se abrían sin más brillo que el de las lágrimas. Deseaba en esos momentos que se cerraran más rápido que pronto y evitar así, un episodio más de tristeza y desamparo. Sus días transcurrían entre los intentos por evadir su realidad y los dolores del cuerpo y del alma ocasionados por Miguel, su ex esposo.

Para Adriana no fue fácil buscar soluciones. Había momentos en los que parecía preferir quedarse al lado del causante de su desdicha. Todo con tal de no quedarse sola, pues consideraba que sería incapaz de hacerse cargo de sí misma y, bien que mal, siempre había sobrevivido hasta las peores peleas. Ella pensaba que Miguel cambiaría por que él así se lo prometía, cada vez con más fuerza -comparable a la misma utilizada en el último golpe o en el último grito-.

La información que Adriana escuchaba o leía sobre violencia doméstica –aparentemente- no la registraba, incluso ella misma llegó a informar a una sobrina sobre los lugares que ofrecen ayuda y atención a víctimas de violencia doméstica pero, si alguna amiga intentaba que Adriana se diera cuenta de las semejanzas con su propia historia, ella solía responder que no era así, que a ella nunca la habían tenido que llevar a un hospital o nunca había terminado con un hueso roto.

Al paso de esos ocho años, Adriana fue tomando conciencia del peligro al que se enfrentaba día a día, ya fuera por el apoyo que Leticia, su mejor amiga y Sofía, su hermana le dieron o, por la necesidad de ponerse a salvo, una especie de fuerza interna iba anidando en su interior hasta que, un día -el menos pensado- decidió ponerse a salvo. Buscó a las personas adecuadas y se informó de todo aquello que debería hacer para proceder y denunciar el maltrato, recuperando con ello la confianza en sí misma, descubriéndose valiosa, inteligente y capaz de tomar decisiones.

Es verdad que en la vida de Adriana hubo muchos días en que las sombras pesimistas rondaban su mente con la idea de no poder hacer mucho al respecto de su situación acompañándola desde el amanecer hasta conciliar el sueño por las noches, sin embargo, también es cierto que a cada nuevo amanecer, la tibieza del sol y el fresco de las mañanas tranquilas como esperanza y promesa de otra forma de vida, fueron más frecuentes hasta convertirse en una realidad cotidiana.

Cada una de nosotras podemos promover el bienestar y alzar la voz contra la violencia doméstica desde nuestro ejemplo y experiencia de vida. Seamos la voz que se alza a favor de la otra forma de vivir.

viernes, 22 de enero de 2010

Estableciendo límites... ¿Por qué me tratan así?


Los límites nos ponen a salvo; nos contienen y nos protegen. Son tan necesarios como las vacunas para no enfermarnos, los barandales para no precipitarnos al vacío o los candados para que nadie nos robe nuestras pertenencias. Sin embargo, ya sea por razones culturales, por la necesidad de quedar bien o porque no nos consideren anticuadas, mala onda y sangronas, permitimos que sean ignorados, pisoteados y rebasados.
Establecer límites quiere decir que tú eres capaz de reconocer aquellas situaciones que te incomodan y que no permitirás que alguien vaya más allá de lo que tú consideras apropiado. Implica que seas la primera que los respeta, los mantiene y los defiende.

Cada persona, de acuerdo a sus propias experiencias, los determina. Esto quiere decir que, para una mujer en la relación que mantiene con su pareja, la malas palabras no son aceptables; por ello, no las utiliza y deja muy claro que tampoco acepta que las utilicen en contra suya pero, también puede ser que para otra, no tengan tanta importancia pero esta misma razón dificulta la claridad en el límite.

Lo que se permite una vez, estará condenado a repetirse muchas otras.

Tú puedes vencer el miedo a las discusiones. Debes estar segura de que puedes defender tu punto de vista, tu idea sobre algo que consideras adecuado o tu convicción para no acceder a las peticiones o exigencias de alguien que se quiere aprovechar de ti. Sé firme y mantente en tu posición, si empiezas a negociar tu bienestar, tu ideología o tu integridad, te arriesgas a perderlas por completo.

Las relaciones con las personas no son sencillas pues cada una ve el mundo desde su propia mirada y no siempre es igual a la nuestra. Es frecuente que algo que nos dicen o nos hace alguien nos incomode o, de plano, nos colme la paciencia pero, no por ello cortaremos nuestra relación con el mundo. Por el contrario, si verdaderamente queremos que nuestras relaciones con los demás mejoren, hay que aprender a defender nuestro espacio.

Una vez que le haces saber a la otra persona que eso que dijo o hizo no te gusta, también debes dejarle claro lo que va a suceder si se repite y, si vuelve a suceder, contra viento y marea, ¡cumple con la consecuencia que habías prometido!

Pongamos un ejemplo. Alfonso llegó una hora tarde para recoger a Susana, no se disculpó y ya no fueron al cine. Sin llanto y sin ganas de venganza, Susana le dice a Alfonso que se siente enojada y triste, no le grita ni lo agrede. Le dice que no está dispuesta a perderse de una película, llegar tarde a una cena o quedarse en casa porque a él se le haga tarde y no tenga la consideración de avisarle con tiempo de su retraso. Así que, -agrega Susana- la próxima vez que vayamos a salir, si no hay una llamada en la que me avises que no podrás llegar a la hora acordada, te esperaré un tiempo razonable pero al cabo de éste, me voy. Alfonso, no cree que Susana sea capaz de cumplir sus advertencias, “Sí, sí. Lo que tú digas”- termina diciendo sin mucho convencimiento-. El siguiente fin de semana, han quedado en que irían a una comida y que Alfonso pasaría por ella a la una de la tarde. Es la una con veinte minutos y Susana, al no tener noticias de Alfonso, ha tomado un taxi y se ha ido a su comida. Alfonso, al llegar a recogerla y no encontrarla, sorprendido por su actitud, llama a Susana a su celular y comienza a reclamarle su poca tolerancia. Susana no entra en discusión y simplemente le repite que ése fue el acuerdo y que ella está cumpliendo con lo que dijo que iba a hacer cuando él no cumpliera con su compromiso.

No sabemos cuál será exactamente la reacción de Alfonso, pero ése es problema de él. Susana ha puesto en claro que no permite ser ignorada. No se castiga a sí misma quedándose sin hacer lo que quería, no entra en discusiones acaloradas ni se pone en el papel de víctima para que Alfonso le pida perdón y le dé besitos para que olvide su falta (hasta que la vuelva a repetir) pues si así lo hubiera hecho, el mensaje para Alfonso habría sido: “no te preocupes tú sigue llegando tarde, al fin que un besito, unas flores o una falsa promesa es suficiente para volver a faltarme al respeto y que te perdone por ello”.

Cuídate a ti misma. Sé la primera en respetarte, valorarte y amarte para que, quien quiera estar a tu lado, lo haga de la misma manera.

A la pregunta: ¿por qué me tratas así? La respuesta puede ser “porque tú te dejas”.

viernes, 15 de enero de 2010

El victimario y el dominio machista


En muchos países, incluido el nuestro, el papel que juega la mujer en la vida de los hombres es igual al de cualquier objeto. Ya sea por elementos culturales o de educación, prevalece el rol de la mujer al servicio del hombre, de sus hijos o de su casa sin que esta forma de vida pueda etiquetarse como patológica o anormal. Es de origen, un sistema patriarcal y de dominio machista en el que la expresión de la frustración o de la carga emocional agresiva son volcados hacia la mujer como a un objeto. A este comportamiento se pueden agregar los sentimientos de posesión, dominancia y humillación como generadores de agresión.


Pensar que todos los hombres, por el hecho de serlo, ejercerán agresión contra sus parejas es definitivamente un error. También lo es el hecho de pensar que todos los agresores son iguales pues se pueden distinguir diferentes tipos de personalidad cuyas características muestran una mayor probabilidad de desarrollar relaciones destructivas, violentas o patológicas:

Algunos son inseguros, dependientes, conflictivos y ansiosos que controlan mal sus emociones; inestables afectiva y emocionalmente; cuando establecen una relación es con una mujer segura, estable y fuerte psicológicamente que refuerce sus características personales, les de seguridad y de la cual se hacen dependiente desde el punto de vista emocional y afectivo. En esta relación, la mujer puede aceptar su rol, asumiendo la toma de decisiones, el de protectora y el de la fuerte en la relación. En caso contrario, ella puede rechazar la situación al sentirse aislada por el encierro en el que su pareja pretende tenerla; la reacción del maltratador al rechazo es de ansiedad y frustración acosando, coaccionando, persiguiendo y agrediendo físicamente y, con tal de no perderla, pueden incluso llegar a quitarle la vida.

Otro tipo de personalidad es el maltratador extrovertido, poco responsable de su pareja con un estado emocional muy cambiante. Suele reprimirse en su trabajo pero acumula frustraciones que desquita con explosiones de maltrato físicas y/o psicológicas -como aguaceros- y que, al cabo de un rato, pareciera no haber sucedido nada. Si la mujer reacciona y amenaza con dejarlo o incluso denunciarlo, el maltratador pedirá perdón, mostrará arrepentimiento y jurará no volver a comportarse de esa manera lo que promueve la reconciliación. El peligro para ella depende del nivel de agresión de cada momento que, generalmente, irá en aumento.

En otro grupo encontramos al maltratador cuya autoestima es fuerte, exitoso, autosuficiente y muy exigente del comportamiento de los demás que si se relaciona con una mujer sumisa, dependiente y de baja autoestima, establece una relación patológica de humillación y maltrato físico o emocional cuando la mujer no cumple con sus deseos y necesidades. En este caso la víctima no se atreve a denunciar ya sea por incredulidad o por temor a las represalias y suele suceder que el apoyo se encuentre hasta que los hijos sean mayores para llevar a cabo la denuncia o ruptura de la relación.

Podemos describir otro grupo en el cual la relación “estable” se quiebra por el cambio de rol en mujeres que habían permanecido en desventaja y que, ya sea porque han asimilado el cambio o por la adaptación a la evolución social, establecen nuevos límites que no son del mismo modo asimilados por los hombres cuyas costumbres están tan arraigadas a ellos como raíces a la tierra. La emancipación, la respuesta agresiva y el orgullo se establecen con resultados a veces, muy graves.

Debes de tomar en cuenta que si tu pareja además de tener características similares a las anteriores consume alcohol u otras drogas, su impulsividad y el pobre control de sí mismo aumentan y con ello la gravedad de la situación también.

No hagas de tu relación de pareja una relación de miedo o de dependencia. El amor no duele ni amenaza, no sufre, no humilla, no maltrata.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Violencia Sexual... recobrando valor.


Ella se mira al espejo deseando no ver su cuerpo. Igual que cuando está en manos de aquel que la utiliza como un objeto, como un botín de guerra; como un vertedero de impulsos agresivos y lacerantes. Ella ha intentado en cientos de ocasiones arrancar su piel lavándola con piedras para ver si así desaparecen el dolor y la humillación. No tuvo oportunidad de escapar, de huir, de defenderse o de morir. Ahí, frente al espejo, desea que el tiempo la convierta en un cuerpo invisible, indeseable… intocable.
Ella recuerda el llanto y la tristeza; le robaron la infancia y la inocencia. Su padre, su esposo, un amigo, un vecino o un desconocido la despojaron de su propio cuerpo y lo envilecieron pero no pudieron arrancar la esencia de su ser.

Ella está en el campo, en la oficina, en la casa o en la calle y, donde quiera que esté, representa un capricho que a fuerza de amenazas, golpes o intimidación, algún hombre consigue para luego arrojarla al olvido o la indiferencia.

Ella es madre, es hermana, es hija, es novia, compañera o esposa pero aún no es Ella la que decide.

Ella es un cuerpo que cada mañana se mueve y que respira pero que hace mucho tiempo dejó de sorprenderse y de soñar. Ella ha dejado de vivir pero su cuerpo está ahí, frente al espejo y trata de sanarlo luego de vestirlo.

Ella intenta cada día recomponerse para continuar. Ella se mira al espejo deseando volver a ver la luz en su mirada y el brillo en su piel.

Ella es cada una de las mujeres que sufren violencia, acoso o explotación sexual.

Ella, se mirará a sí misma y será capaz de ser una mujer libre y llena de vida porque se tiene a sí misma. Reconocerá su valor. Su experiencia la llevará a recobrar la fuerza para encontrar el lugar adecuado, la gente apropiada y otra forma de vivir.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Agresión verbal: el cuchillito de palo que no corta pero cómo lastima...


- ¡Cómo serás lenta! De plano deberías llamarte Lentalia- le dice Alfonso a Natalia mientras ella corre detrás de él para alcanzarlo.

-  ¡Cálmate Alsosno! Si tú llegaras a tiempo... pero a ti, eso de ser puntual ¡te saca ronchas!
- ¡Uy sí! Tú muy fina ¿no? Con esa faldita y tus pasitos más pareces una… de la esquina.

- Por lo menos yo me arreglo y no traigo la almohada en el pelo.

- ¡Ora resulta! Pero así te encanto y ahora pa’ que se te quite tú pagas el cine.

- No más porque tengo muchas ganas de ver esta peli… pero claro, ¡tenía que salirte lo chafa!

- ¡Cállate y Paga! Te espero adentro y a ver si te apuras con las palomitas.

- ¿Todavía que yo voy a pagar? ¡Poco hombre!

- ¡Ahora sí te la rifaste! A ver si te vas calmando. A mí me respetas ¡Idiota! Y párale a la escenita. Además de lenta, chillona… ¡Ya, ya! A ver dale su besito a este rey pa’ que se me baje el enojo al fin que de todos modos te quiero y lo sabes.

¿Lo sabe?

La agresión verbal daña tanto como cualquier otro tipo de violencia. Evidente o no, la violencia no demuestra de ninguna manera amor. El amor no se sufre, no causa daño ni saca ventaja de alguien más.

Natalia y Alfonso viven la agresión, la humillación y la falta de respeto como si fueran parte de su “noviazgo”. Nada más alejado de una buena relación.

Una falta de respeto se convierte en burla, la burla da pie al enojo, las respuestas son cada vez más hirientes y, como consecuencia, se observa una relación disfuncional: una lucha de poderes con toda la intensión de lastimar y de establecer un vencedor sobre un vencido.

Las palabras, como armas, lastiman, provocan pena, oprimen y duelen en el alma igual que las cicatrices en la piel.

Natalia reacciona tan agresiva como el propio Alfonso. Ella no pone un alto. Los actos agresivos de uno generan reacciones violentas en otro y, en un instante, ambos buscan y promueven el malestar del otro.

Para pelear se necesitan dos. La agresión verbal se confunde entre los juegos, los chistes y las bromas pero se distingue de estas porque es constante, en distintos escenarios siempre la misma burla, el mismo cuento una y otra vez sobre la falta o el defecto y va subiendo de tono. Un “cuchillito de palo que no corta pero cómo lastima”.

Debemos aprender a no engancharnos en estas situaciones y no permitir que se nos haga sentir mal, apenadas, agraviadas o insultadas. En cuanto te percibas sintiendo algo similar, debes poner un alto total. Da la vuelta y retírate. No discutas. No contestes igual. En otro momento, si así lo deseas, le indicarás a tu pareja el hecho, lo que sentiste y lo que esperas que suceda en adelante. Sin agredirlo pero firme. No busques hacerle lo mismo que te hizo. Comienza por respetarte a ti misma y no te conviertas en oponente de tu agresor. Ése no es tu lugar.

viernes, 16 de octubre de 2009

¿Ya empezaste a comunicarte contigo misma? ¡Trabaja en tu autoestima!

La otra forma de vivir -esa que reconocemos en algunas mujeres afortunadas y que por alguna extraña razón pensamos que nosotras no merecemos, que no es real, que sólo le sucede a las suertudas, en pocas palabras, que la pueden tener todas menos tú- empieza a suceder cuando nos valoramos y nos vemos al espejo sin desear que se rompa en mil pedazos. Cuando te permites sentir que cada una de tus faenas es valiosa por que tú las realizaste; cuando decides escucharte para no ir en contra tuya y ya no prestas oído a lo que te duele ni a lo que, desde afuera, otros dicen que quieren cambiar en ti.

Pensemos en todo lo que implican nuestras labores, en lo mucho que les dedicamos a los otros a lo largo del día (y de la noche) y valoremos desde este momento cada acción pues lo más importante que hay en nuestras vidas somos nosotras mismas: sin nosotras nada de eso ocurriría.

Pudiera parecer extraño pero si aún no lo has intentado, ¿qué tal empezar por hablarte y comunicarte contigo? Sí, eso de escucharnos y hablarnos a nosotras mismas no es “cosa de locas”. Se trata de poner mucha atención a lo que nuestra voz interior nos grita y a la que no hacemos mucho caso. Esa voz nos ha dicho en varias ocasiones que algo no está bien, pero generalmente la ignoramos y terminan siendo otros quienes, desde afuera, nos dicen lo que está bien o mal, sin ponerse realmente en nuestros zapatos. El ensayo y el error son la parte emocionante de ponernos a prueba, pero si decidimos hacerle caso a los demás, nos perdemos la oportunidad de saber si teníamos o no la razón y será más fácil encontrarnos sintiendo frustración y enojo.

Pero cuidado, si fallas, tampoco seas demasiado dura contigo: Apapáchate y dedícate los minutos que quieras al día para reflexionar, disfrutar y dejar de lado tus temores, angustias y reclamaciones.

¿Qué tal si empezamos a pensar y a hacer las cosas de manera diferente? Vamos a dejar de comprarnos ideas y malas interpretaciones como eso de que pensar en nosotras mismas es egoísmo; que eso de ver por ti antes que por tus hijos, tus padres, tu pareja, tu jefe o tus amigos es de muy mal gusto o incorrecto. En realidad no es así. Si quieres ayudar, cuidar de alguien, amarlo o hacerlo feliz no podrás lograrlo si no empiezas por ti. Podrás ofrecer mucho más cuando hayas podido darte a ti en primer lugar y no dejarte al último. Imagínate, si no decimos lo que queremos (porque nos da miedo, vergüenza, o por cualquier otra razón), esperando que nos adivinen el pensamiento, los deseos o las necesidades (y entonces será mejor esperar sentadas), si nosotras no nos lo damos ¿por qué otros tendrían que hacerlo?

Colmarte de lo mejor de la vida, de ese amor incondicional y pleno es: la otra forma de vivir.
¡Vamos a Intentarlo!

lunes, 20 de julio de 2009

¡Luce el Collar del Poder Femenino y únete a esta noble causa!


Todos podemos hacer la diferencia. Únete a esta causa, luce el nuevo Collar del Poder Femenino y ayudemos a erradicar la violencia, juntos.

El 100 por ciento de las ganancias de los productos con causa se donan a proyectos que contribuyen a nuestra misión: Erradicar la violencia contra las mujeres en nuestro país
Adquiere el collar con tu Representante Avon aquí o llamando al 01 800 00 640 00.

lunes, 18 de mayo de 2009

Avon & Expresión en Corto lanzarán el Concurso de Cortometrajes “Alza la Voz Contra la Violencia Doméstica” durante el Festival de Cine de Cannes


Cannes, Francia, 15 de mayo de 2009. Avon Products Inc. y el Festival Internacional de Cine Expresión en Corto (México) han unido fuerzas para lanzar el Concurso de Cortometrajes “Alza la Voz Contra la Violencia Doméstica” durante el Festival de Cine de Cannes.

El concurso, que convoca y premia cortometrajes y documentales cuyos contenidos y temas abordan problemas de la violencia intrafamiliar, nació en México en 2007, como proyecto conjunto entre Avon México y Expresión en Corto, y se ha realizado en dos ocasiones anteriores.

“El compromiso social de Avon México empezó hace mucho tiempo y nos dimos cuenta que, durante años, la violencia intrafamiliar no se había abordado públicamente, aun cuando se extiende en todo el país”, comentó Jorge Martínez-Quiroga, Gerente General de Avon México, “Durante los últimos cinco años hemos trabajando con los jóvenes para hacerlos conscientes de este problema” y añadió: “para maximizar nuestro impacto, este año Avon y Expresión en Corto se complacen en lanzar este concurso a nivel internacional durante el Short Film Corner del Festival de Cine de Cannes. Con esta iniciativa Avon reafirma su compromiso de convertirse en pionera al alzar nuestra voz por un mejor mañana sin violencia doméstica”, concluyó el directivo.

El concurso se lanzó el 15 de mayo durante, el evento cinematográfico más importante del mundo y sinónimo del estilo de vida glamoroso, innovador y elegante que sus invitados, estrellas y medios celebran durante el mismo.

El Concurso de Cortometraje “Alza la Voz Contra la Violencia Doméstica” se lanzó oficialmente durante la 62o edición del Festival de Cine de Cannes en una presentación dentro del Short Film Corner, la plataforma más importante del mundo para la distribución de cortometrajes y el lugar de mayor visibilidad dentro del Marché du Film, donde productores, vendedores, distribuidores e inversionistas internacionales se dan cita para cerrar acuerdos que permitan la producción de las películas de mañana. Inmediatamente después de la presentación se mostró el programa del Concurso de Cortometraje “Alza la Voz Contra la Violencia Doméstica” que tuvo lugar dentro del Palais des Festivals et des Congrès.

El programa que representa las mejores películas de los dos primeros años del Concurso de Cortometraje “Alza la Voz Contra la Violencia Doméstica” se podrá consultar en más de 40 pantallas dentro del Digital Film Library (Videoteca Digital de Cine), así como un resumen de las películas en el catálogo y el sitio web oficial del Short Film Corner, donde los invitados del festival, profesionales de la industria, programadores de distintos festivales, estaciones de televisión, medios, y productores que buscan programar y comprar contenidos, podrán consultarlos.

“Avon Products Inc. y Expresión en Corto tienen la creencia mutua en el poder del cine,” comentó Carol Kurzig, Presidenta de La Fundación Avon para la Mujer, “no sólo como un medio que refleja el estado de una sociedad, sino también como vehículo con un impacto duradero y de gran alcance, —especialmente entre los jóvenes de hoy— capaz de trascender todas las áreas de la sociedad.”

Los estudios sugieren que anualmente en Norteamérica hasta 10 millones de niños son testigos de alguna forma de violencia intrafamiliar, y casi 1 de cada 5 adolescentes dicen que un novio las ha amenazado con violencia o con hacerse daño a ellos mismos si ellas dan por terminada la relación.

“Nos complace invitar a los cineastas de todo el mundo a reflejar y reaccionar ante este importante tema y ayudar a concientizar a la gente sobre el problema de la violencia intrafamiliar en nuestra sociedad,” comentó Sarah Hoch, Directora Ejecutiva del Festival Internacional de Cine Expresión en Corto. “También queremos alentar a los programadores para que colaboren con nosotros llevando estas películas a las grandes audiencias en todo el mundo e invitar el programa para futuras presentaciones en festivales y eventos,” añadió Hoch.

Para obtener información adicional sobre el Concurso de Cortometraje “Alza la Voz Contra la Violencia Doméstica”, la convocatoria y el formato de registro en línea se pueden encontrar en: http://www.expresionencorto.com/