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viernes, 19 de febrero de 2010

¡Enamórate de ti!

Hoy es un día perfecto para alcanzar uno de esos sueños que parecen imposibles: volver a nacer. Verás que no es tan fácil como suena pero no por ello deja de ser posible. Estoy convencida de que tú y muchas otras mujeres que desean una vida plena y tranquila pueden lograrlo igual que todas aquellas que hoy cuentan parte de su vida como una historia (triste) pero lejana en el pasado y no como una realidad cotidiana.


Pero seamos ambiciosas, ¿qué tal si además de volver a nacer, también te das la oportunidad de amar a alguien?

Piensa que hoy es el día de tu nuevo nacimiento, abres los ojos y miras con extraordinaria sorpresa todo lo que te rodea; en tu cara, la expresión es la de una niña pequeña cuando descubre la magia de la vida y de la naturaleza. Todos los colores, las formas, las texturas y los olores son hermosos. Desde hoy, absolutamente todo lo que conoces, te es tan extraño como fascinante; respiras un ambiente distinto, observas el mundo con una mirada satisfecha y reconfortante.

Sentirás la curiosidad por descubrir todo lo que hay en este nuevo mundo que te rodea y, cuando estés dispuesta a comenzar tu nueva vida y darte todas las nuevas oportunidades que mereces y deseas, descubrirás a una persona cuyo rostro se antojará familiar pero irreconocible. Poco a poco esa persona que te inquieta con tan solo verla (pues te emociona y te acelera el pulso), establecerá un diálogo agradable y respetuoso contigo y se convertirá en tu guía y acompañante en esta nueva experiencia.

Esta persona es maravillosa, fácilmente podrás enamorarte y, cuando esto suceda, nunca más podrán separarse. Su poder sobre ti será como magia que transforma y, cuando en momentos parezcas darte por vencida, vendrá a tu encuentro para inyectarte ilusión y valentía.

Como si no supieras leer o hablar, te enseñará un lenguaje diferente al que hayas conocido antes de hoy: palabras que logren motivarte y darte fuerza, hacerte sentir única e irrepetible. Nunca te hará daño ni tratará de humillarte, no intentará burlarse de ti y tampoco va a competir contigo; crecerá junto contigo. Pero lo más importante es que cuidará de ti como nadie más lo hará. No permitirá que nadie te haga daño y si en algún momento sucediera, estará ahí para darte ánimo, apoyarte e impulsarte para que no te detengas y sigas siempre el camino hacia adelante.

En esta relación no habrá temor al abandono, no habrá heridas que cubrir o que sanar. Te ayudará a dirigir tu vida hacia donde tú quieres que vaya. Desde los primeros momentos, tomará tu vida en sus manos y dependerás absolutamente de sus decisiones; afrontarás las consecuencias de sus actos y le amarás con todo tu ser porque serás correspondida. La gente a tu alrededor notará de inmediato que algo nuevo hay en tu vida y será difícil esconder tus sentimientos.

Hoy, cuando te decidas a nacer, te vas a preparar para el gran encuentro. Abrirás tus ojos para verte en el espejo: tu piel, tus pies, tus manos y tu cabello; te arreglarás para ese encuentro maravilloso, escoge tus mejores prendas, las que te hagan sentir cómoda pero atractiva, sencilla pero elegante. Arregla tu cabello para lucirlo en su esplendor. Maquilla tus ojos, no para esconder la tristeza (recuerda que es tu nacimiento), sino para resaltar su entusiasmo y enmarcarlos como ventanas de tu alma. Ahora parece que de verdad has vuelto a nacer el amor te transforma y te hace brillar. ¡Estás irreconocible!

Y, por cierto, ya que tienes el espejo a la mano, acércate un poco más y observa con cuidado, ahí justo frente a ti ¿le has visto? ¡Por supuesto! ¡Eres tú! Esa persona de quien habrás de enamorarte en tu nueva vida eres tú. Por eso puedes volver a nacer y darte la oportunidad de vivir una nueva vida y ser la persona de quien querrás enamorarte desde hoy y para siempre.

lunes, 26 de octubre de 2009

Tu felicidad está en tus manos... ¡Decídete ya!


Justo antes del amanecer la oscuridad parece no llegar a su fin. Sin embargo, la luz aparecerá sutil, casi imperceptible pero inevitable. Puede suceder que las nubes impidan al sol brillar intensamente y que el frío nos invite a no movernos pero, sin importar el clima, sabemos que el sol sigue ahí y todo lo que hacemos para evitar que el mal tiempo interfiera con nuestra rutina, deberíamos aplicarlo también en aquellas situaciones en las que nuestros ánimos se nublan y nos sentimos chiquitas, tristes, inseguras o débiles.

Mucho depende del ánimo con el que nos enfrentamos al mundo. Buscar ser perfectas, además de innecesario, es frecuentemente inútil y nos deja con sentimientos de frustración que son contrarios a lo que deseamos.

Un día nublado se enfrenta preparando nuestra ropa para salir bien abrigadas y no enfermarnos. Sabemos que si no sale el sol pasaremos un día frío y que quizá estemos tristes por su ausencia. En nuestra cotidianidad deberíamos hacer igual. No todos los días son perfectos pero sí podemos prepararnos para aquellos en que las cosas se pongan difíciles; igual que cargamos nuestro paraguas por si llueve o el suéter para que no nos sorprenda el frío de la tarde, también debemos llevar siempre con nosotras la creencia firme de que podremos levantarnos y continuar.

No todos nuestros días serán soleados pero si además de un buen café cada mañana bebemos una taza de amor propio endulzado con terrones de confianza y paciencia, éstos harán del clima más adverso una experiencia para crecer y fortalecernos.

Podemos ser el sol y brillar o, permanecer escondidas tras las nubes. La forma en la que nos pensamos tiene mucho que ver con lo que esperamos de nosotras. Nuestras actividades cotidianas van de la mano con nuestra manera de enfrentar los problemas y las opciones que nos demos para resolverlos.

Si la lluvia del desencanto nos atrapó, busquemos el resguardarnos al cobijo de nuestros amigos. Pidamos consejo, escuchemos las experiencias de los otros y pongamos a prueba nuestra paciencia. Los cambios no suceden por arte de magia.

Encontraremos en el camino de la vida rutas sencillas pero también nos esperan sendas complejas y mal tiempo. Así como tomamos precauciones para cubrirnos del frío, seamos precavidas por si comentemos errores a lo largo de nuestro día. Si olvidamos el suéter del buen ánimo, recurramos a la bufanda del amor propio. No hay varitas mágicas para resolver los problemas. En cambio, contaremos siempre con nuestra capacidad para reponernos, tomar un respiro, evaluar nuestro comportamiento y fijarnos metas que sean alcanzables.

No pensemos en correr si aún no caminamos. El autoconocimiento y la fortaleza se construyen a lo largo de la vida, el empoderamiento no es una meta, es un proceso que nos va a permitir estar mucho mejor con nosotras y con el lugar que ocupamos en nuestro mundo.

No pongas en manos de otros tu dicha o tu infortunio. La única que tiene en sus manos tu felicidad, tu fuerza y tu vida eres tú. No le des a otros la oportunidad de hacerte daño, cada quien es responsable de sí. No hay excepción. Si se trata de buscar el bienestar, encuéntralo en tus gustos, sigue tus ideales y crece tanto como quieras. ¡Brilla para ti todos los días y realiza tus sueños!

viernes, 16 de octubre de 2009

¿Ya empezaste a comunicarte contigo misma? ¡Trabaja en tu autoestima!

La otra forma de vivir -esa que reconocemos en algunas mujeres afortunadas y que por alguna extraña razón pensamos que nosotras no merecemos, que no es real, que sólo le sucede a las suertudas, en pocas palabras, que la pueden tener todas menos tú- empieza a suceder cuando nos valoramos y nos vemos al espejo sin desear que se rompa en mil pedazos. Cuando te permites sentir que cada una de tus faenas es valiosa por que tú las realizaste; cuando decides escucharte para no ir en contra tuya y ya no prestas oído a lo que te duele ni a lo que, desde afuera, otros dicen que quieren cambiar en ti.

Pensemos en todo lo que implican nuestras labores, en lo mucho que les dedicamos a los otros a lo largo del día (y de la noche) y valoremos desde este momento cada acción pues lo más importante que hay en nuestras vidas somos nosotras mismas: sin nosotras nada de eso ocurriría.

Pudiera parecer extraño pero si aún no lo has intentado, ¿qué tal empezar por hablarte y comunicarte contigo? Sí, eso de escucharnos y hablarnos a nosotras mismas no es “cosa de locas”. Se trata de poner mucha atención a lo que nuestra voz interior nos grita y a la que no hacemos mucho caso. Esa voz nos ha dicho en varias ocasiones que algo no está bien, pero generalmente la ignoramos y terminan siendo otros quienes, desde afuera, nos dicen lo que está bien o mal, sin ponerse realmente en nuestros zapatos. El ensayo y el error son la parte emocionante de ponernos a prueba, pero si decidimos hacerle caso a los demás, nos perdemos la oportunidad de saber si teníamos o no la razón y será más fácil encontrarnos sintiendo frustración y enojo.

Pero cuidado, si fallas, tampoco seas demasiado dura contigo: Apapáchate y dedícate los minutos que quieras al día para reflexionar, disfrutar y dejar de lado tus temores, angustias y reclamaciones.

¿Qué tal si empezamos a pensar y a hacer las cosas de manera diferente? Vamos a dejar de comprarnos ideas y malas interpretaciones como eso de que pensar en nosotras mismas es egoísmo; que eso de ver por ti antes que por tus hijos, tus padres, tu pareja, tu jefe o tus amigos es de muy mal gusto o incorrecto. En realidad no es así. Si quieres ayudar, cuidar de alguien, amarlo o hacerlo feliz no podrás lograrlo si no empiezas por ti. Podrás ofrecer mucho más cuando hayas podido darte a ti en primer lugar y no dejarte al último. Imagínate, si no decimos lo que queremos (porque nos da miedo, vergüenza, o por cualquier otra razón), esperando que nos adivinen el pensamiento, los deseos o las necesidades (y entonces será mejor esperar sentadas), si nosotras no nos lo damos ¿por qué otros tendrían que hacerlo?

Colmarte de lo mejor de la vida, de ese amor incondicional y pleno es: la otra forma de vivir.
¡Vamos a Intentarlo!